miércoles, 27 de junio de 2007

Mi YO, feliz conmigo!


MI YO, FELIZ CONMIGO!


Es Domingo de invierno, gris el cielo, manos heladas, en pijama, sin bañarte. Típico día aburrido, que en vez de llamarse así deberia ser DoMONGO, no hay nada que hacer y te sientas frente a la compu, mil contactos en el Messenger y no te da la gana de hablar con nadie, pero como eres vicioso no quieres hacer otra cosa que seguir conectado, entonces pones música, un poco feelling, tu mente divaga y abres el cofrecito de recuerdos, ese cofrecito que te convierte en masoquista, el que te trae recuerdos de esas malas épocas, de aquellas tristes, o las mas felices que te generan una nostalgia increíble, empiezas a pensar y pensar, y tal vez por ahí se te caen las lagrimas o solo te bajoneas y de pronto quieres que aparezca alguien, algo así como un Chespirito y te de una llamadita, venga a verte, a escucharte, engreírte, apapacharte, y ….empiezas a aterrizar, desinflas tu nube, cierras el cofrecito, abres los ojos, y te das cuenta que no hay Chespirito, ni Superman, nisiquiera el Capitan Planeta. Te das cuenta que estas solo (a).

Soledad, es un tema un tanto difícil y medio complejo por que cada quien según su estado o contexto lo define de diferente manera. Bueno pues yo les voy a contar que significaba antes para mí esta bendita palabra.
Era una etapa, no muy lejana por cierto, donde sentía que tenia muchas personas alrededor pero que ninguna me llenaba. Una persona como yo, que siempre suele hacer bromas, con la máxima sonrisa, extrovertida y media loquita, suele estar rodeada de mucha gente, excelentes mejores amigos (de eso ni quejarme), tremendas juergas, etc etc pero nada de eso me llenaba. Había un espacio dentro de mi, un huequito, una partecita que se sentía solita, me sentía vacía y nada ni nadie podía hacer que eso cambie, no había quien pudiera tapar ese agujerito. Hablo de esa “necesidad” de querer tener a alguien, que no fuera solo un buen amigo(a), no!, hablo de alguien con el que pudiera tener conversaciones banales o profundas, sea la que fuera seria interesante a su lado. Quería que alguien me escuchara pero que no fuera ni Jimena, ni Lissette, ni Martina, ni ninguna de mis mejores amigas (si hago lista no acabo), sino alguien que mientras me escuche, me apapache, me engría, me llame a preguntarme que tal estuvo mi día, que si fuese un día de aquellos esos feos donde odias el mundo porque te amaneciste para un examen de la universidad o porque el trabajo te stressa demasiado o porque te cruzaste con un gato negro y caminaste debajo de una escalera, sea lo que sea, venga a verme y me haga sentir mejor. Tal vez cuando quiera salir al cine, museo, teatro, a tomar café, este dispuesto a ir conmigo; quedarse un fin de semana viendo la maratón de Kubrick o salir los dos a un bar a embriagarnos. No sé, lo que necesitaba según yo, era una compañía masculina, que haga conmigo todo lo que me gustaba hacer, con quien pudiera compartir las cosas que me gustan a mí y yo compartir las cosas que le gustaran a él. No exactamente un enamorado, pero quien pudiera llegar a serlo. Y pues como no lo tenía, me sentía SOLA.
Andaba lamentándome día y noche, bueno mas noches que días, del porqué no podía “encontrar” alguien así. Me cuestionaba tanto, si era tal vez por mi, o porque era exigente, o porque tengo mala suerte, o porque no soy lo suficientemente bonita o inteligente, porque tal vez otras son mejores que yo, miles de cosas que en esos momentos te hacen sentir chiquitititita, es mas una vez pensé que tal vez fue porque rompí un espejo (no dicen que te da siete años de mala suerte jaja es broma). La verdad es que andaba a la expectativa de encontrar a alguien. Según yo no esperaba a nadie, decía que no estaba en busca porque sino no lo encontraría, pues FALSO, falacia, mentira, yo decía eso a mis amigos, pero dentro de mi, me mentalizaba en: “No pienses porque sino no encuentras”, pero apenas aparecía algún prospecto se activaban mis antenitas de vinil y automáticamente algo en mi cerebro me repetía: DEBE SER EL, EL INDICADO LLEGO, y yo me hacia la despistada pero hacia de todo para averiguar si era “el indicado”, estaba ansiosa, por no decir desesperada.
Pues así andaba yo, no me da vergüenza de admitirlo porque creo que a más de uno le ha pasado o tal vez le pasa en estos momentos. En mi caso, tenia una perspectiva diferente o mejor dicho errónea. Creo que las experiencias poco a poco te abren paso a la realidad y a como debes aprender a tomar las cosas que te pasan en la vida. Tal vez a mi corta edad no puedo decir que he vivido mucho, aun tengo un largo camino por recorrer, pero si que he tenido experiencias gratificantes y también desagradables, pero estas han hecho que madure y que me de cuenta que ese mundo en el que vivía, ese sueño que tenia, esas ansias que me dominaban, esas burbuja mental con la cual andaba, no era la indicada. Pues con los consejos de mi Señorita psicóloga y la forma como yo los interiorizaba y los aplicaba a mi vida me enseñaron a ver las cosas desde otro ángulo. No era que yo halla venido con falla de fábrica, simplemente, no estaba preparada, no era el momento indicado, no eran las personas indicadas. Uno no puede andar anhelando a fantasmas, a personas que ni siquiera llegan a tu vida aun, no puedes ir pensando que cada hombre o mujer que conoces en la vida puede ser tu media naranja, por mas que compatibilices con algunas desde un primer momento, no puedes guiarte y decir que al fin llego, porque definitivamente eso no ocurre porque todo necesita un proceso, no te puedes lanzar a una piscina si no estás seguro que esté llena. Primero que todo uno debe seriamente creerse ese cuento de que mientras menos lo piensas llega, pues es cierto. Nosotros emanamos ciertas energías que los otros perciben, si andamos desesperados por encontrar a alguien, la gente huye o tal vez atrapamos al equivocado. Para que uno tenga una relación, tiene que estar preparado consigo mismo. Debes sentirte seguro de lo que eres, de lo que vales, de lo que quieres y de a quien quieres y darte el gusto de elegir, después de estar seguro de cada una de estas cosas, hay que dejar que todo fluya. Uno debe aprender a compartir el tiempo que pasa consigo mismo, porque eso es lo que mas anhelas cuando ya estas con una pareja, debes sentirte seguro de ser una buena compañía para ti mismo, así otros sentirán lo mismo cuando compartan contigo. Cuando uno esta solo puede hacer infinidad de cosas divertidas, puedes hacer lo que quieres en el momento que quieras, sin ataduras. Ya sea irte de viaje, comprarte ropa, leer libros en las cafeterías, etc, Debemos estar conformes, seguros y felices con cada uno, para que otro venga y se sienta de esa manera cuando te tenga.
Ahora si me preguntas si es que yo por pensar como ahora pienso he conseguido a alguien, pues la respuesta es NO. He cambiado mi parecer, he madurado en cuanto a eso pero no para encontrar a alguien, sino por mi misma, me siento feliz pasando tiempo conmigo y lo aprovecho cada vez que puedo. No he dejado de sentirme feliz de compartir con mis mejores amigos porque los adoro, no he dejado de divertirme en buenas juergas, ni he cambiado habitos de mi vida, solo he aumentado algo que tal vez antes no valoraba como lo hago ahora, es aprender a compartir conmigo misma, estar a solas y sentirme dichosa de eso. Hay que vivir el presente y no anhelar lo que aun no llega. No tengo necesidad, ni ansias de encontrar a alguien, porque se que esa persona existe pero tal vez aun no es el momento, pero de que llegara llegará, yo sé que ya pasé la prueba de fuego y que estoy preparada, simplemente dejémoslo al tiempo y a mi buena elección. Y para terminar me queda por decir que si se sienten como yo me sentía, crean en lo que digo, aplíquenlo en su vida, y luego cuéntenme como les fue, porque lo que es a mí, ME VA DE MARAVILLA!.

2 comentarios:

xavierjuja dijo...

La chica maravilla XD
:P

Domonga pues!
:P

=)

jUjA!!

xavierjuja dijo...

la chica maravilla :P

DOMONGA pues! xD

jajajajjaja xD

jUjA!!